La mirada del Otro

La mirada del Otro desarrolla una investigación sobre visibilidad, existencia y percepción a partir de fotografías de pequeños restos urbanos, objetos desechados y fragmentos anónimos encontrados. El proyecto surge de una frase de Gabriela Mistral —“Si tú me miras, yo me vuelvo hermosa”— que funciona aquí no como cita literaria, sino como detonante conceptual para pensar hasta qué punto la mirada construye presencia.

 

 

Dentro de la práctica de Marcela Jardón, esta serie ocupa un lugar importante porque desplaza sus investigaciones sobre ciudad, fragmentación y memoria urbana hacia una dimensión perceptiva y afectiva más silenciosa. Lo marginal deja de ser únicamente un tema social o urbano para convertirse en una pregunta sobre aquello que permanece fuera del campo de atención y que sólo adquiere existencia cuando alguien decide mirar. En continuidad con trabajos anteriores sobre cuerpo, ciudad y subjetividad, la obra investiga cómo la percepción organiza jerarquías de visibilidad dentro de lo cotidiano.

 

 

Las imágenes funcionan (como los haikus) como instantáneas visuales: fragmentos mínimos donde restos, marcas, texturas y señalizaciones urbanas condensan una forma de melancolía contenida. No hay dramatización ni denuncia explícita. La serie opera desde una economía perceptiva donde el detalle aparentemente insignificante adquiere intensidad a través de la atención sostenida.

 

 

La escritura y la imagen mantienen aquí una relación cercana a la poesía visual. El sentido nunca se presenta completamente cerrado; aparece insinuado en huellas, rastros y asociaciones parciales. La fotografía deja entonces de funcionar como documento para convertirse en un dispositivo de desplazamiento perceptivo capaz de revelar aquello que normalmente permanece invisible.

 

 

La serie trabaja también desde una paradoja silenciosa: hacer visible aquello que existe precisamente en los márgenes de la percepción. Cada fragmento fotografiado parece contener un eco suspendido, una presencia mínima resguardada dentro del ruido urbano. En ese gesto de atención, la obra transforma restos cotidianos en estructuras sensibles de memoria y existencia.

 

 

Más que registrar la ciudad, La mirada del Otro investiga cómo el acto mismo de mirar puede modificar la relación entre belleza, presencia y realidad. La obra no busca monumentalizar lo marginal, sino activar una experiencia perceptiva donde incluso lo más residual conserva la posibilidad de ser visto nuevamente.  Barcelona, 2014

 

 

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