«Cuando la palabra ya no llega a las cosas y las cosas ya no responden a las palabras, la música de la naturaleza es el puente que todavía liga el alma con todo.»
E. M. Cioran El Libro de las Quimeras
Otras narrativas desde el silencio desarrolla una investigación sobre memoria, lenguaje y permanencia a partir de fotografías de pequeñas piedras y cantos rodados intervenidos con escritura. La serie desplaza el acto narrativo desde la linealidad del relato hacia una forma fragmentaria y silenciosa de inscripción, donde palabra, materia y tiempo permanecen estrechamente vinculados.
Las piedras funcionan aquí no sólo como soporte físico, sino como estructura conceptual. Asociadas históricamente a las primeras formas de inscripción y a los orígenes materiales de la escritura, aparecen como objetos fundacionales y perdurables capaces de contener huellas de tiempo y memoria más allá de cualquier discurso estable, conservando una dimensión temporal que excede el lenguaje mismo. Jardón trabaja esa condición ancestral desde una escala íntima y contenida, donde lo pequeño adquiere intensidad perceptiva y simbólica sin necesidad de monumentalidad.
desde una economía visual mínima donde la intervención escrita nunca se impone completamente sobre la materia.
La escritura adopta una dimensión más cercana al dibujo, a la caligrafía. Las grafías, signos y trazos operan más como resonancias que como mensajes cerrados. El sentido permanece parcialmente suspendido, obligando a que la lectura ocurra de manera discontinua y abierta. La narración deja entonces de organizarse como secuencia para convertirse en acumulación de fragmentos: imagen, silencios y asociaciones perceptivas. Esta economía de medios convierte cada pieza en una estructura silenciosa de resonancia más que en un objeto explicativo
Dentro de la práctica de Marcela Jardón, esta serie profundiza una investigación sostenida sobre aquello que resiste al lenguaje directo: la memoria afectiva, lo no dicho y las formas mínimas de presencia. La insistencia en materiales modestos, escalas reducidas y gestos mínimos introduce una sensibilidad asociada a formas de experiencia tradicionalmente relegadas a los márgenes de los grandes relatos. Lo femenino aparece aquí no como representación temática, sino como una forma de construcción perceptiva basada en la contención, la proximidad y la persistencia silenciosa.
En continuidad con otros trabajos vinculados a escritura, objeto y archivo emocional, las piedras funcionan como contenedores donde el tiempo no se representa, sino que queda materialmente inscrito.
Más que ilustrar una idea sobre el silencio, Otras narrativas desde el silencio construye un espacio perceptivo donde materia y lenguaje permanecen en tensión constante. La solidez mineral y la fragilidad de la escritura conviven aquí como dos formas opuestas y complementarias de permanencia.
Las piedras dejan entonces de ser objetos encontrados para convertirse en pequeños depósitos de presencia, donde lenguaje y duración permanecen en equilibrio frágil y abierto.
Aunque las fotografías originales poseen formato rectangular, Jardón borra y difumina sus bordes, en ocasiones, hasta transformar la imagen en una mancha circular, evocando los antiguos retratos fotográficos familiares. Este desplazamiento formal introduce una dimensión afectiva decisiva dentro de la serie: cada piedra adquiere una presencia singular, casi humana, como si se tratara de un retrato-reliquia o de un pequeño vestigio íntimo preservado por la memoria.
Barcelona, 2013
Es una serie de 14 fotografías de piedras, en las que previamente he escrito escrituras incomprensibles, dividas en cinco series:
Serie II
Serie III
Serie IV
Serie V
Exhibido en:
Otras narrativas…Bulevard dels Antiquaris, Barcelona 2017






















